El vino
Los vinos de las Islas Canarias son de notable calidad. Para cuidar al máximo este detalle, se encuentran los consejos reguladores de las diferentes denominaciones de origen. El sello de la denominación de origen le garantiza la procedencia del vino así como la buena calidad de este.

Los vinos de las Islas Canarias son de notable calidad. Para cuidar al máximo este detalle, se encuentran los consejos reguladores de las diferentes denominaciones de origen. El sello de la denominación de origen le garantiza la procedencia del vino así como la buena calidad de este.
La viña es una constante en el paisaje isleño, y su cultivo constituye un importante recurso para el sector agrario de Tenerife. El esplendor de los vinos canarios alcanzó su máxima expresión en los siglos XVII y XVIII, época en la que la actividad comercial de la Isla logró cotas más que importantes.
Tenerife llegó a exportar once millones de litros al año. Por aquel entonces, escritores de la talla de Shakespeare, Góngora, Scott, Kuprin, Goldoni o Spillman dejaban constancia en sus obras de su admiración por las excelencias de los caldos canarios. Tenerife cuenta hoy con cinco denominaciones de origen para el vino: Tacoronte-Acentejo, Ycoden-Daute-Isora, Valle de La Orotava, Valle de Güímar y Abona, que, en su conjunto, embotellan anualmente más de cinco millones de litros.
En el municipio de El Sauzal, en la vertiente norte de la Isla, se encuentra la Casa del Vino La Baranda, una casona del siglo XVII en la que las autoridades isleñas han levantado un valioso museo dedicado a la tradición vitivinícola tinerfeña.
HistoriaLa tradición vitivinícola data del siglo XVI, tiene origen español y portugués. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, gran cantidad de vinos tinerfeños fueron exportados hacia Europa y América, reconociéndose su calidad en apartados rincones del planeta.
El origen de la vid en Tenerife es antiquísimo, destacándose una temprana elaboración organizada de vinos que durante siglos han dejado claramente establecida su calidad y personalidad, sobresaliendo ante muchos otros vinos producidos en geografías especializadas de Europa o de otros continentes.
Esta acción comercial motivó el desarrollo urbanístico de importantes municipios y trajo consigo una pasajera colonia de ingleses que contribuyó a controlar el comercio de exportación. Para los tinerfeños el vino es mucho más que un significativo valor de subsistencia para un sector de su población.
Es un producto que forma parte importante de su patrimonio cultural, arraigado de forma popular con alta expansión del conocimiento y práctica de las tradiciones enológicas.
os caldos contraetiquetados de la provincia son muy diversos, recogiéndose entre ellos vinos blancos, tintos y rosados en las categorías secos, semisecos, dulces y semidulces; de barrica, licorosos, espumosos, generosos, de aguja, crianza, reserva, gran reserva, jóvenes, maceración carbónica, barrica semicrianza y crianza.
Un porcentaje elevado de la población los distingue apreciando sus características distintivas, sabe beberlos y permite que estos elixires mágicos ahonden el disfrute de la vida prosperando un sentimiento de buen vivir.
Miles de personas fuera de Canarias se benefician del consumo de estos vinos experimentando análogas sensaciones.
HistoriaLa tradición vitivinícola data del siglo XVI, tiene origen español y portugués. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, gran cantidad de vinos tinerfeños fueron exportados hacia Europa y América, reconociéndose su calidad en apartados rincones del planeta.
El origen de la vid en Tenerife es antiquísimo, destacándose una temprana elaboración organizada de vinos que durante siglos han dejado claramente establecida su calidad y personalidad, sobresaliendo ante muchos otros vinos producidos en geografías especializadas de Europa o de otros continentes.
Esta acción comercial motivó el desarrollo urbanístico de importantes municipios y trajo consigo una pasajera colonia de ingleses que contribuyó a controlar el comercio de exportación. Para los tinerfeños el vino es mucho más que un significativo valor de subsistencia para un sector de su población.
Es un producto que forma parte importante de su patrimonio cultural, arraigado de forma popular con alta expansión del conocimiento y práctica de las tradiciones enológicas.
os caldos contraetiquetados de la provincia son muy diversos, recogiéndose entre ellos vinos blancos, tintos y rosados en las categorías secos, semisecos, dulces y semidulces; de barrica, licorosos, espumosos, generosos, de aguja, crianza, reserva, gran reserva, jóvenes, maceración carbónica, barrica semicrianza y crianza.
Un porcentaje elevado de la población los distingue apreciando sus características distintivas, sabe beberlos y permite que estos elixires mágicos ahonden el disfrute de la vida prosperando un sentimiento de buen vivir.
Miles de personas fuera de Canarias se benefician del consumo de estos vinos experimentando análogas sensaciones.
En él están ubicados los municipios de La Orotava, Los Realejos y Puerto de la Cruz. El viñedo se cultiva en laderas y vaguadas en parrales fijos a uno 60 cms. de altura, en forma de originales cordones múltiples trenzados que, con una longitud de 8 y más metros, despiertan la curiosidad de los amantes de la viticultura.
Autorizadas por el Consejo acumula once variedades de uva blanca y siete de tintas, con una estricta clasificación de los principales tipos.
Se producen vinos blancos y tintos aproximadamente en la misma proporción, y en menor cantidad rosados. La producción bruto ha sido de 554.358 kg en el año 2001. Según el libro de Registro de Bodegas de esta Denominación de Origen, hay inscritas 52 bodegas de las cuales 22 son elaboradoras y embotelladoras y 30 son sólo elaboradoras.
El porcentaje aproximado de vino a granel de esta comarca es de un 70 % y el 30% restante es vino embotellado. Desde el año 1994 hasta hoy, esta comarca se ha llevado 8 premios internacionales, 16 nacionales, 65 regionales y 20 menciones de honor.
Aunque el terreno de todas las islas es de origen volcánico y, en general, de gran fertilidad, se encuentran, debido a su formación en diferentes épocas geológicas, suelos muy variados y en diversos estados de evolución. Los terrenos que ocupa la vid, son frecuentemente, ligeros, permeables, ricos en nutrientes minerales y con ph ligeramente ácido, consecuencia de su origen y naturaleza volcánica. Valle de La Orotava,
Tacoronte - Acentejo
La Denominación de Origen cuenta en la actualidad con una superficie de 1.080 hectáreas de viñedo. La zona de cultivo va desde las áreas cercanas al mar hasta las zonas más montañosas donde se pueden alcanzar los 1.000 metros de altitud.
El clima es suave, caracterizado por la acción de los vientos septentrionales y una gran regularidad térmica, que se irá perdiendo a medida que se vayan alcanzando cotas de altitud considerables.
Cabe destacar las modificaciones del reglamento de la Denominación de Origen, con la creación de la subzona de Anaga, cuya extensión se corresponde con el parque rural del mismo nombre situado dentro de los términos municipales de La Laguna, Santa Cruz de Tenerife y Tegueste.
La legislación añade a las variedades reconocidas como preferentes (listán negro y negra moll), las blancas gual, malvasía rosada y las blancas Pedro Ximénez, moscatel, verdello, vijariego, forastera blanca y torrontés.
Asimismo quedan definidas y establecidas las características del vino blanco tradicional (limitado a la subzona de Anaga), el vino blanco macerado tradicional y la malvasía clásico.
La Ruta del Vino Tacoronte-Acentejo es un proyecto que ha surgido dentro de un territorio que desde siempre ha estado arraigado a la tierra, la agricultura y el vino. Está ubicada dentro de la Denominación de Origen que lleva su mismo nombre, D.O. Tacoronte-Acentejo, localizada ésta en la vertiente norte de la Isla de Tenerife.
Los vinos tintos constituyen nuestra mayor producción. Las variedades locales más difundidas son la Listán Negro y la Negramoll, dan vinos tintos que seducen al paladar por ser jóvenes y frescos, de aromas nuevos y afrutados que dejan un paso de boca amplio y suave, de gusto fragante, potente y de grandes resonancias.
Los vinos blancos han ganado un sitio destacado en la buena mesa por su intenso aroma afrutado y un paso en boca vivo pero al mismo tiempo armonioso y equilibrado.
Ycodén - Daute - Isora
A partir de esta Asociación se trabaja para lograr la Denominación de Origen, que se consigue en el año 1994.
Es una pintoresca y amplia comarca del noroeste de la isla, que abarca los viñedos de la zona desde San Juan de la Rambla hasta Guía de Isora además de la isla baja, comprendiendo los municipios citados más los de La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, Los Silos, Buenavista del Norte, El tanque y Santiago del Teide.
La vid se cultiva desde la línea de costa hasta los 1.400 metros de altitud en laderas de considerable pendiente.
La zona goza de un clima marcado por influencia atlántica y la acción de los vientos alisios. Respecto a los suelos, predominan los de cenizas y rocas volcánicas en los viñedos más altos y los de composición arcillosa en las áreas bajas.
La variedad más abundante es la listán blanca, que ocupa el 70% del viñedo, seguida de la listán negro, con un 20%.
En menores proporciones, aunque se está potenciando su replantación, se encuentran las negramoll, malvasía, gual, verdello, marmajuelo, moscatel, Pedro Ximénez, sabro, torrontés, vijariego, tintilla, bastardo blanco y bastardo negra.
La Ruta del Vino de Ycoden Daute Isora comprende los municipios tinerfeños de San Juan de la Rambla, Guía de Isora, La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, El Tanque, Los Silos, Buenavista del Norte y Santiago del Teide. Bajo la atenta mirada del Teide, en Ycoden-Daute-Isora las vides se nutren de la riqueza del suelo, los vientos Alisios y una humedad que sustentan un tesoro varietal difícilmente igualable. La marcada personalidad de los vinos de esta tierra es fruto de la Listán Blanca y la Listán Negra, mayoritarias en la comarca, a las que se suman la Negramoll, Malvasía, Gual, Verdello, Marmajuelo, Moscatel, Pedro Ximénez, Sabro, Torrontés, Vijariego y Tintilla. En la actualidad se potencia asimismo la replantación de variedades como la Bastardo Blanca y Negra o la Forastera por los excelentes vinos que brinda.













































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